Para aprovechar al máximo el viaje en familia, dejá que tu bebé sea quien organice la agenda y el ritmo. Estos son algunos consejos para que puedas prepararte

Alimentá a tu bebé

  • Si lo estás amamantando, tu bebé está listo.

  • Llevá agua adicional para vos, ya que viajar y alimentarlo pueden dejarte con sed.

  • Si lo alimentás con leche de fórmula, utilizá agua embotellada para mezclarla con la fórmula; o aún mejor, si podés, pagá un poco más y llevá la leche de fórmula preparada para servir.

Mantené la limpieza y la salud

  • Las toallitas húmedas son esenciales en los viajes. No sirven únicamente para cambiar los pañales, sino que también sirven para limpiarse las manos, lo cual reduce el riesgo de contagiar infecciones.

  • Antes y después de cambiar los pañales en un espacio público, asegurate de limpiar el área del cambiador.

  • Disfrutá de todas las muestras de cariño y admiración que inspira tu bebé, pero hacé todo lo posible para evitar el contacto con personas resfriadas o con otras infecciones, así como también con personas que fuman.

Descansá y dormí

  • Hacé que tu bebé duerma en una cama portátil algunas noches (o durante algunas siestas) antes del viaje, de modo que pueda acostumbrarse cuando estén de viaje.

  • Organizá muchos momentos de descanso para vos y tu bebé.

¿Querés dar un paseo en barco?

  • Los bebés no deben realizar paseos en el agua.

  • Si planeás dar un paseo con un niño mayor, llevá un chaleco salvavidas apto para él. No cuentes con que encontrarás el tamaño perfecto cuando llegues a destino.

Viajar con un bebé puede ser más fácil de lo que creés. Preparate con tiempo, sé flexible y recordá que debes respetar las necesidades de tu bebé. ¡Dejá que sea él quien marque el ritmo!

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