Dormir boca arriba reduce el riesgo de SMSL en bebés

¿Qué es SMSL, y cómo puedo reducir el riesgo?

Es posible que hayás oído hablar de SMSL, un tema de preocupación para los padres de niños pequeños. SMSL significa: síndrome de muerte súbita del lactante, y se refiere a la muerte inesperada e inexplicable de un bebé sano durante el primer año. A veces se llama muerte de cuna, porque muchos bebés con SMSL mueren cuando están durmiendo. Las causas exactas del síndrome de muerte súbita del lactante no se conocen; sin embargo, hay medidas que podés tomar para crear un entorno de sueño seguro para tu bebé y ayudar a prevenir el SMSL. Seguí leyendo para saber qué es SMSL, cuáles son algunos de los factores de riesgo y qué podés hacer para ayudar a prevenirlo.

¿Qué es el síndrome de muerte súbita del lactante?

Consejos para prevenir el SMSL

Causas y factores de riesgo del SMSL

¿Qué es el síndrome de muerte súbita del lactante?

La definición de SMSL es más una cuestión de lo que no es: es una muerte inexplicable e inesperada, y que, generalmente, ocurre mientras el bebé está durmiendo.

Una pregunta que todos los padres se hacen es cuándo puedo dejar de preocuparme por el síndrome de muerte súbita del lactante. La mayoría de las muertes por SMSL ocurren en los primeros meses de vida de un bebé, de hecho, los bebés son más vulnerables entre el segundo y el cuarto mes de vida. El riesgo de muerte súbita del lactante disminuye significativamente después de que el bebé cumple 1 año.

Sueño seguro y consejos de prevención

Es importante saber cómo ayudar a prevenir el síndrome de muerte súbita del lactante. Seguí estos pasos para ayudar a mantener a tu bebé seguro y reducir el riesgo de SMSL:

  • Acostá a tu bebé boca arriba. Hacé esto todas las veces que duerma durante su primer año de su vida, y decile a cualquier persona que cuide de tu bebé que es obligatorio seguir esta recomendación, ya sea para dormir una siesta o para dormir por la noche. Algunos bebés se voltean boca abajo después de que los colocan boca arriba; "Está bien dejarlos en esa posición", dicen los expertos, siempre que ellos se puedan dar la vuelta ya solos en ambas direcciones y sin ayuda.
  • Mantené la cuna despejada. Asegurate de que el colchón en la cuna sea firme y que se ajuste perfectamente a la cuna sin dejar ningún espacio a los lados. Evitá utilizar almohadillas, mantas, edredones, almohadas, protectores o edredones. Solo se deben usar sábanas inferiores ajustadas, sin ropa de cama suelta. Nunca coloqués juguetes en la cuna, ni siquiera ositos de peluche suaves. Los textiles y objetos esponjosos pueden interferir con la respiración de tu bebé.
  • Mové a tu bebé a una superficie firme. A veces, tu bebé puede quedarse dormido en el asiento del automóvil, la carriola o el cabestrillo. Movelo a una superficie firme para dormir tan pronto como sea posible. Nunca acostés a tu bebé en una cama de agua o sobre un cojín.
  • No permitás que tu bebé se acalore. Evitá que tu bebé esté demasiado abrigado y durante el verano protegelo de temperaturas muy elevadas, ya que esto aumenta el riesgo de SMSL. Asegurate de que su cabeza no esté tapada cuando lo acostés. La temperatura de la habitación debe ser grata para vos, no demasiado caliente. Vestí a tu bebé con no más de una capa extra de la que vos usarías, y no usés mantas. En su lugar, probá con un saco de dormir sin capucha o pijama tipo mameluco. Si la cabeza del bebé está caliente y sudorosa, o sentís su pecho caliente, entonces tu bebé está acalorado.
  • Dejá que tu bebé duerma en tu habitación. Si bien esto depende de tus preferencias personales, los expertos recomiendan que el bebé duerma en tu habitación con vos, pero solo en su cuna, no en tu cama. Si es posible, intentá esto durante el primer año y considerá mantener la cuna o moisés a una distancia de un brazo de tu cama.
  • No te acostés con tu bebé. No se recomienda dormir en la misma cama que el bebé, ya que este hábito aumenta el riesgo de SMSL, porque podés rodar accidentalmente sobre tu hijo mientras dormís, y el bebé corre el riesgo de enredarse en las sábanas o cobijas de tu cama.
  • Amamantá a tu bebé. Si podés, amamantá durante al menos los primeros seis meses de nacido. La investigación sugiere que esto puede reducir significativamente el riesgo de SMSL.
  • Contacto piel con piel. El contacto de piel a piel tiene muchos beneficios. Podés practicarlo mientras amamantás o le das biberón a tu bebé, así como en cualquier otro momento del día. Papá puede hacerlo también.
  • No confiés en un monitor de bebé como prevención para el SMSL. Los expertos desalientan el uso de monitores y otros dispositivos que se dice reducen el SMSL, ya que se ha comprobado que no son efectivos.
  • Ofrecele un chupete. Usar chupón a la hora de la siesta y a la hora de acostarse podría reducir el riesgo de SMSL. Pero no usés chupetes con una correa o cuerda, ni los que se adhieren a la ropa. Si estás amamantando, esperá hasta que el bebé tenga entre 3 y 4 semanas y se haya acostumbrado a una rutina de lactancia antes de ofrecerle un chupete. Si el chupón se cae de la boca del bebé mientras está durmiendo, no se lo volvás colocar.
  • Asegurate de que tu bebé reciba todas las vacunas necesarias. Algunas investigaciones indican que las inmunizaciones pueden ayudar a prevenir el SMSL.
  • No fumés cerca del bebé. No fumés cerca de tu bebé, y mantené tu auto y tu hogar libres de humo. Mantené al bebé alejado de los lugares donde la gente fuma.
  • Asegurate de que las cunas y los accesorios sean seguros. La cuna, el moisés, el cochecito y los juguetes deben cumplir con los estándares de seguridad actuales. No utilicés el artículo si está roto, y si estás usando algo prestado o utilizando algo hecho en casa, asegurate de que cumpla con la normativa vigente.
  • No te durmás mientras alimentás al bebé. Es mejor alimentar al bebé en la cama después de haber quitado todas las almohadas y ropa de cama, que darle de comer en un sofá o una silla acolchada. Si te dormís mientras amamantás, poné al bebé en su cuna tan pronto como te despertés.
  • Tiempo boca abajo. Dale a tu bebé mucho tiempo boca abajo cuando esté despierto, ya que ayuda a fortalecer su cuello y músculos de la espalda. Recordá supervisar el tiempo boca abajo, vigilá que tu bebé permanezca despierto.

Esto es mucho para asimilar, pero esta lógica podría ayudar… solo tenés que recordar la guía para el sueño seguro. Tu bebé siempre debe dormir: solo, boca arriba y en su cuna.

Guía para el sueño seguro muestra cómo prevenir el SMSL.

Causas del síndrome de muerte súbita y factores de riesgo

No se sabe exactamente qué causa el SMSL, pero hay algunos factores ambientales que hacen que un bebé sea más vulnerable, así como también factores maternos, físicos y generales que pueden aumentar el riesgo.

Condiciones del sueño

Las condiciones en las que duerme el bebé aumentan el riesgo de SMSL:

  • Posición para dormir boca abajo o de lado. Los bebés que se colocan boca abajo o de costado pueden tener más dificultad para respirar que los que se colocan de espaldas.
  • Dormir sobre una superficie suave. Dormir en un edredón mullido, un colchón suave o una cama de agua puede bloquear las vías respiratorias del bebé.
  • Compartir la cama. Dormir en la misma cama que los padres, hermanos o mascotas aumenta el riesgo de SMSL, debido a la posibilidad de bloquear las vías respiratorias del bebé.
  • Mucho calor. Estar demasiado caliente mientras duerme puede aumentar el riesgo de SMSL.

Factores de riesgo maternos

Incluso antes del nacimiento, las mamás también pueden aumentar involuntariamente el riesgo de SMSL de su bebé. Los factores de riesgo maternos incluyen si mamá:

  • Es menor de 20 años
  • Fuma cigarrillos
  • Consume drogas o alcohol
  • Ha tenido cuidado prenatal inadecuado. Es por eso que es importante programar e ir a todas tus visitas prenatales.

Factores físicos

  • Defectos cerebrales. En algunos bebés, la porción del cerebro que controla la respiración y la activación del sueño no ha madurado lo suficiente como para que funcione correctamente, lo que los hace más vulnerables al SMSL.
  • Bajo peso al nacer. Los bebés prematuros, o aquellos que son gemelos o múltiples, pueden no haber desarrollado aún un control total sobre su respiración y ritmo cardíaco, lo que los hace potencialmente más vulnerables.
  • Infección respiratoria. Haber tenido un resfriado recientemente puede contribuir al desarrollo de problemas respiratorios en los bebés, lo que puede aumentar el riesgo de padecer el SMSL.

Factores de riesgo generales

Aunque se desconoce la causa exacta del síndrome de muerte súbita del lactante, estos factores contribuyen al riesgo general:

  • Sexo. Los niños son ligeramente más propensos que las niñas a ser afectados por SMSL.
  • Edad. Los bebés son más vulnerables entre el segundo y el cuarto mes de vida, aunque hasta los 12 meses de edad todavía se considera que los bebés corren riesgo.
  • Etnia. Los bebés que no son blancos corren más riesgo.
  • Historia familiar. Hay un mayor riesgo entre los bebés que han tenido hermanos o primos que mueren a causa de SMSL.
  • Humo de tabaco. Los bebés que viven con fumadores corren un mayor riesgo.
  • Nacimiento prematuro y bajo peso neonatal. Nacimiento prematuro o tener bajo peso al nacer puede aumentar el riesgo.

El síndrome de muerte súbita del lactante es un riesgo del que casi todos los padres se preocupan. Tené en cuenta que el SMSL es muy raro, y si tomás estas precauciones durante el primer año de vida de tu bebé, podés ayudar a reducir el riesgo.

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