¿Otra noche frustrante? ¿Les cuesta conseguir que su bebé tenga un horario de sueño regular? ¿Se sienten agotados? ¡Tranquilos! No están solos. De hecho, el 75% de los bebés tienen dificultades para dormir. Pero lo bueno es que no tiene por qué ser así. 

Sabemos que como padres quieren hacer todo lo posible para su bebé duerma lo mejor posible. Para esto es importante que le proporcionen un entorno seguro para dormir, establecer rutinas constantes a la hora de acostarse y ayudarlo a desarrollar buenos hábitos de sueño. 

¿Por qué es importante el sueño para los bebés y los padres?

El sueño desempeña un papel crucial en el crecimiento y el desarrollo del bebé: puede ayudar a mejorar el estado de ánimo, su comportamiento e incluso a reducir el riesgo de ciertas enfermedades durante la infancia.

¿Qué es el entrenamiento del sueño?

El entrenamiento del sueño o coaching del sueño es el proceso de enseñar a tu hijo buenos hábitos de sueño para que pueda tranquilizarse por sí mismo y conciliar el sueño, permanecer dormido y despertarse feliz por la mañana. Contiene varios elementos probados científicamente, desde el establecimiento de una rutina a la hora de dormir y un entorno ideal para el sueño, hasta múltiples métodos conductuales para ayudar a tu bebé a tranquilizarse. 

Todo comienza con el seguimiento de los patrones de sueño de tu bebé. Kylee Money, consultora pediátrica del sueño con 20 años de experiencia dice: "Siempre que una nueva familia se pone en contacto conmigo, lo primero que les pido es que inicien un diario de sueño manual". "Hacer un seguimiento del sueño de su bebé es realmente la única manera de poder entender sus patrones de sueño y ver cómo les funcionan los cambios que estamos aplicando". 

¿Cuándo empezar el entrenamiento del sueño?

Algunos elementos del entrenamiento del sueño, como el establecimiento de una rutina a la hora de acostarse y la creación de un entorno ideal para dormir, podrían ponerse en práctica en cuanto lleves a tu hijo a casa desde el hospital. 

A partir de los 3 ó 4 meses de edad, tu bebé desarrollará dos habilidades fundamentales: 1) Pasar más de unas horas sin alimentarse y 2) Aprender a autocalmarse. En este momento se abren las ventanas de sueño de bebés o la también conocida ventana para el entrenamiento del sueño conductual, que consiste simplemente en enseñar a tu bebé a dormirse sin que vos estés presente.

Cómo mejorar el sueño de tu bebé

Abordar estos 5 fundamentos del sueño puede ayudarte a conseguir una mejora casi inmediata en el horario de sueño de tu bebé. Aunque la mayoría de estos fundamentos pueden aplicarse desde el primer día, algunos sólo son relevantes a partir de los 3 ó 4 meses de edad. Estos son los 5 fundamentos: 

1.  Creá un entorno de sueño ideal. Sumá estos elementos que pueden ayudarte a mejorar el sueño de tu bebé de manera casi inmediata:

●  Persianas o cortinas opacas. Cuando la luz se filtra, aunque sea poca, puede hacer que a tu bebé le cueste más dormirse o incluso que se despierte antes de tiempo de las siestas y del sueño nocturno. Asegúrate de que la habitación de tu bebé está a oscuras utilizando persianas o cortinas opacas.

●  Máquinas de sonido. Tu bebé va a dormir mejor si evitas que escuche cada pequeño ruido de la casa. Un buen aparato de sonido puede ayudar. Es conveniente que el sonido sea constante y que incluya tonos y frecuencias bajas con un sonido más profundo. El sonido debe repetirse continuamente hasta que lo apagues. Se conoce también como Ruido blanco

 ● Aromas calmantes. Un aroma sutil y relajante, como la lavanda, no hará que tu hijo se duerma, pero puede ayudar a que su habitación sea más acogedora y que tu bebé se relaje

●  Temperatura constante

2.   Seguí el progreso del sueño de tu bebé las 24 horas del día. Hacer un seguimiento del sueño de tu bebé es realmente la única manera de poder entender sus patrones de sueño y ver cómo le funcionan los diferentes cambios que puedas ir implementando.

3.   Construí tu rutina para dormir. Los bebés se sienten atraídos por los patrones fiables. Kylee dice: "Cuando somos bebés, todos tenemos una necesidad fundamental de estructura, previsibilidad y rutina que nos permita dar sentido -y sentirnos seguros- en el mundo caótico que nos rodea". Tu rutina para ir a dormir crea un patrón que debería convertirse en un proceso fiable del que tu bebé y vos deberían disfrutar juntos. Mantenela simple y predecible, y una vez que tengás una rutina para ir a la cama que funcione para tu bebé, es mejor que la mantengas.

4.   Intervalos de vigilia para programar el sueño. "Se suele pensar que los bebés necesitan un horario estricto para las siestas y la hora de acostarse", señala Kylee. Pero los padres deben intentar establecer una rutina. "Establecer un horario según el reloj podría ser contraproducente, sobre todo para los niños que aún no duermen una siesta". En su lugar, acuesta a tu pequeño para las siestas y la hora de acostarse basándose en el tiempo que lleva despierto y observando sus señales de sueño. El objetivo es ser consciente de mantener sus "intervalos despiertos" un poco más cortos, lo que a menudo resuelve gran parte del sueño de tu bebé. 

5.   Desaprendé los viejos hábitos de sueño (a partir de los 3-4 meses de edad). "En los primeros meses de vida de tu bebé, probablemente necesitará tu ayuda para dormirse", señala Kylee. Pero al llegar a los 3-4 meses de edad, desarrollan la capacidad de aprender a calmarse por sí mismos. "Para prepararte a enseñar a tu bebé a dormir de forma independiente, tendrías que eliminar de la rutina todo aquello que no pueda replicar por sí mismo". En su lugar, debes acostarlos somnolientos pero despiertos, porque es entonces cuando puede producirse la magia del sueño independiente.

Entrenamiento del sueño y siestas

La hora de la siesta también puede desempeñar un papel en el entrenamiento del sueño, ya que las siestas diurnas de tu bebé pueden influir en la calidad de su sueño nocturno. También es buena idea crear una rutina en torno a las siestas. 

Aquí tenés algunas cosas que debes tener en cuenta sobre las siestas de tu bebé: 

●    Durante los primeros meses, te familiarizarás con las horas a las que tu bebé suele querer dormir la siesta, ya que tu pequeño se mostrará somnoliento o posiblemente un poco inquieto cuando se canse. Si notás estas señales, dejá que tu bebé se eche la siesta. 

●    Dejá que tu pequeño duerma la siesta todo el tiempo que quiera, a menos que le cueste dormirse por la noche. Si ves que tu bebé no duerme bien por la noche, pero hace largas siestas durante el día, hablá con su médico para que le despierte un poco antes durante la siesta, de modo que esté más cansado por la noche. 

●    Mantené las cosas brillantes durante el día mientras tu bebé esté despierto.  

●    Asegúrate de utilizar los intervalos de vigilia para programar el sueño de tu bebé, de modo que tu pequeño duerma lo suficiente durante el día y esté preparado para la hora de acostarse. Recordá que, a medida que tu bebé crezca, necesitará dormir menos.  

¿Cuántas horas de sueño en bebés son suficientes?

La cantidad de sueño necesaria puede variar de un bebé a otro y de una edad a otra. Aunque las necesidades de sueño de tu bebé son únicas, normalmente, la cantidad de sueño que necesitá tu bebé disminuirá lentamente a medida que crezca.  

Dejar que tu bebé duerma según sus propios ritmos biológicos de sueño es probablemente más importante que fijarse en cantidades específicas de sueño. Notarás que hay momentos a lo largo del día en los que tu bebé está un poco somnoliento. Dejá que tu bebé duerma un poco en esos momentos y la calidad de su sueño será mejor. 

Aunque tu bebé puede necesitar un poco más o un poco menos de tiempo de siesta, aquí tenés las cantidades totales de sueño recomendadas para los bebés en sus dos primeros años de vida, basadas en la recomendación de duración del sueño de la Fundación Nacional del Sueño*:

●    Recién nacidos (0-3 meses). Se recomienda que duerman entre 14 y 17 horas al día, aunque también pueden ser adecuadas entre 11 y 19 horas al día. Un recién nacido no distingue la diferencia entre el día y la noche y probablemente dormirá durante intervalos más cortos -de 2 a 3 horas seguidas- durante las primeras semanas, porque necesitará que le den de comer y le cambien. 

●    Bebés de 4 meses. Entre los 4 y los 11 meses de edad, se recomienda que la mayoría de los bebés duerman entre 12 y 15 horas al día, pero puede ser adecuado que duerman entre 10 y 18 horas.  

●    Bebés de 12 meses. Desde los 12 meses hasta los 24 meses, se recomienda que los bebés duerman entre 11 y 14 horas al día, pero puede ser adecuado que duerman entre 9 y 16 horas al día.

Cuando se trata de entrenar el sueño, no seas duro contigo mismo si las cosas no son siempre perfectas. Habrá momentos en los que a tu bebé le cueste más conciliar el sueño y mantenerse dormido. Lo que podés hacer es intentar ser constante y crear rutinas. El cambio de horarios y hábitos de sueño es un proceso gradual, así que tené paciencia con tu bebé y contigo misma.  Asegúrate de que tu bebé lleva un pañal limpio antes de acostarlo para ayudarle a dormir mejor. 

*Recomendaciones de la Fundación Nacional del Sueño sobre la duración del sueño: metodología y resumen de los resultados (Contenido en inglés)