La planificación de unas vacaciones en familia supone algunos retos interesantes. Con cuatro años de edad, tu niño podría estar encantado con pasar tres días explorando las maravillas del Mundo de los Ositos en un parque de atracciones, mientras que a vos te daría migraña en tan solo un par de horas. Podés jugar con la idea de pasar el día en un museo de arte; tu hijo aguantaría una hora antes de aburrirse terriblemente.

A continuación, encontrarás algunas ideas para tus vacaciones en familia que pueden hacer que el viaje sea más agradable para ambas generaciones:

  • Dividí el día. Recordá que, a menudo, los niños se entusiasman más con placeres sencillos y en familia. Quizá puedas pasar dos horas jugando al golf en miniatura, si eso es algo que a tu hijo le gusta, aun cuando tengas un campo similar cerca de donde viven y no sea la novedad de las vacaciones. Hacé cosas sencillas como construir un pequeño castillo de arena con un cubo y una pala de plástico. No te centres en idear aventuras.

  • Si decidís hacer excursiones en tus vacaciones en familia, deben ser breves. Un crucero de dos horas en un puerto será mucho más interesante para un niño pequeño que un recorrido en autobús durante todo el día.

  • Guardá presupuesto para pasar tiempo a solas con tu pareja. Solicitá en tu hotel servicios de cuidado infantil para una o dos noches, a fin de poder disfrutar un tiempo a solas con tu pareja. No creas que es necesario hacer algo exótico o dramático; a veces lo que realmente se necesita es un par de horas de silencio.

  • Relajate con los horarios porque los niños pequeños tienen sus propios horarios. Si tu hijo está de mal humor por la tarde, estará dispuesto a arruinar lo que tenías planeado, así que es mejor que el niño duerma una siesta (y quizá vos también).

  • Viajá cuando los niños estén cansados. Esto varía de un niño a otro. Algunos niños pequeños caen rendidos en el auto o en el avión a las 6 a. m. y dormir hasta las 9 a .m. Otros se despiertan al instante. Tal vez descubras que el mejor momento para conducir es por la tarde, durante una siesta de tu hijo, ¡no tuya!

  • Tratá de permanecer en un solo lugar durante todas las vacaciones. Esto reduce la cantidad de cosas nuevas a las que tu hijo tiene que adaptarse y, por lo tanto, también reduce tu nivel de estrés.

  • Contá con bastante tiempo extra en los aeropuertos. Actualmente, viajar en avión puede hacer que unas vacaciones en familia sean muy estresantes, especialmente para los más pequeños. La frustración que produce perder un vuelo de conexión aumenta de manera potencial con cada niño que tengas a cargo.

  • Controlá tus propias emociones y tu actitud. Nuestros hijos reflejan nuestros sentimientos en sus emociones. Si nos enojamos, se enojan. Si nos relajamos ante un problema, es más probable que manejen las cosas de la misma manera.

Tratá de seguir estos consejos sin hacer mucho hincapié en crear una experiencia perfecta para todos. Algunos días serán mejores para vos y otros mejores para tu hijo.

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