madre latina amamantando

Cuando llega la hora de comer, no importa dónde te encuentres con tu bebé. Si es el momento, y tené hambre, entonces no hay que esperar, incluso si estás fuera de casa. Sin embargo, para algunas madres, la idea de amamantar en público podé ser desalentadora.

Es importante que sepas que de acuerdo con reportes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la mayoría de países de América Latina y el Caribe menos del 50% de los recién nacidos son puestos al pecho en la primera hora después del parto y más del 60% no son alimentados exclusivamente con leche materna hasta el sexto mes.

Aquí tenés algunos consejos que pueden ayudarte a manejar la lactancia en público, haciéndola más fácil y menos estresante. 

Decidir amamantar en público

Si te preocupá amamantar en público, es importante que sepás que toda madre tiene derecho a amamantar a su bebé en cualquier lugar.

Mientras tanto, hay algunos puntos que debés considerar si no estás segura de amamantar en público:

  1. Amamantar en público es tu decisión, no de nadie más. 

  2. Debés saber que todo lo que estás haciendo es satisfacer las necesidades de tu bebé cuando tiene hambre.

  3. Es casi imposible estar en casa cada vez que tu bebé tiene hambre.

  4. Amamantar sobre la marcha ahorra tiempo: no tenés que preparar biberones, guardar la leche en una hielera, y luego calentar el biberón antes de que sea la hora de alimentarlo. 

Si no estás segura de amamantar en público, acércate a otras mamás para averiguar cómo se sienten. Sus comentarios y experiencias podén ayudarte a decidir si es algo que a ti también te gustaría hacer. 

En Resumen

No estás obligada a hacerlo en público si no te sentís cómoda haciéndolo. Sin embargo, debes saber que eres libre de amamantar la vía pública público en cualquier lugar y en cualquier momento.

Para conocer más al respecto, consultá nuestro artículo donde te contamos acerca de beneficios de la lactancia y algunos consejos.

5 Consejos para Amamantar en Público

Te compartimos algunos consejos para la lactancia materna en público que te ayudarán a sentirte cómoda y relajada:

  1. Vístete cómodamente. No necesitás lo último en ropa de maternidad para amamantar en público; sin embargo, podés decidir llevar un sostén de lactancia para facilitar la posición de acceso a tus senos. La clave es usar una camisa holgada sobre el sostén, como un top o una blusa que puedas subir fácilmente desde la cintura, o una camisa con botones que podás desabrochar fácilmente.

  2. Ten suministros a la mano. Es bueno tener toallitas húmedas para bebé para absorber cualquier fuga de leche materna. Si lo deseas, llevá una manta ligera o una funda de lactancia para cubrir discretamente a tu bebé mientras amamantas en público. Ten a la mano una botella de agua, ya que podés tener sed mientras amamantas. Dependiendo del tamaño de la bolsa de pañales de tu bebé, también podés llevar paños para eructar y una almohada para amamantar. 

  3. Elegí una zona aceptable para amamantar. Si te da vergüenza hacerlo en público, especialmente al aire libre, algunos centros comerciales y tiendas podén tener una sala de descanso para mujeres o una sala de descanso para familias donde podés amamantar en privado o en semiprivado. En algunos centros comerciales donde no hay un salón disponible, podés utilizar un probador de una tienda departamental, por ejemplo. Sea cual sea el lugar que elijás, elegí uno en el que te sientas más relajada. Como madre que amamanta, sabrás cuándo es el mejor momento para alimentar a tu bebé prestando atención a sus señales de hambre. Estas señales pueden consistir en que tu pequeño se lleve las manos a la boca, se muestre alerta, succione, se acurruque contra tu pecho o gima, lo que probablemente sucederá antes de que empiece a ponerse inquieto o a llorar. Por lo tanto, cuando estés fuera de casa, es una buena idea anticiparse a estas tomas y encontrar una zona para amamantar a tu bebé antes de que se ponga molesto. 

  4. Utilizá una manta para tener privacidad. Si no pudiste encontrar una zona aislada o te sentís un poco incómoda, podés usar una manta ligera o una funda de lactancia para amamantar discretamente y ocultar todo lo que no quieres exponer en público. Es una buena idea que practiques la lactancia con una cubierta en casa para descubrir la forma más cómoda para vos y tu bebé. Por supuesto, si te sentís más cómoda amamantando en público descubierta, también está bien.

  5. Conocé tus derechos, pero busca apoyo cuando lo necesites. Tenés derecho a amamantar a tu bebé hambriento en público. Si te encuentras con una persona que te critica, trata de no involucrarte por más enojada que estés. Si te sentís incómoda o amenazada, buscá personas a tu alrededor que puedan apoyarte, como otra madre, una abuela o un guardia de seguridad. Debes saber que no has hecho nada malo al amamantar en público. 

En Resumen

Para prepararte para amamantar en público, vístete cómodamente, llevá tus suministros para amamantar, elegí una zona que te relaje y utilizá una funda de lactancia si deseas hacerlo discretamente. 

Lo más importante

Cuando eres una madre que amamanta, amamantar en espacios públicos es una parte normal de la vida diaria. Tené en cuenta que toda madre tiene derecho a amamantar donde quiera. 

Seguir los consejos y tomar algunos de los pasos descritos anteriormente puede ayudarte a aumentar tu confianza y hacer que amamantar en público te resulte más cómodo. Está bien sentirse incómoda al principio. ¡Cuanto más practiques, mejor lo harás!

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Fuentes