Al igual que al resto de nosotros, a los bebés les encanta ser tocados, y el tuyo puede disfrutar un masaje de vez en cuando. El masaje puede ayudar a fortalecer el vínculo padre-hijo y también puede ayudar a relajar a tu pequeño, ¡y qué es mejor que un bebé tranquilo y contento! Aprendé más sobre los potenciales beneficios del masaje infantil y cómo podés masajear a tu pequeño desde la comodidad de tu casa.

 

¿Qué es el masaje infantil y cuáles son sus beneficios?

El masaje infantil es una terapia calmante que implica tocar y acariciar suavemente a tu bebé de una manera que comuniques tu amor y tu cuidado.

Los beneficios de masajear a tu bebé pueden incluir:

  • Promover un vínculo más fuerte mediante la interacción piel a piel 

  • Ayudarlo a calmarse, relajarse y dormir mejor

  • Tener un efecto positivo en los niveles de estrés de tu bebé

  • Reducir el llanto

  • Ayudar a tu bebé prematuro a crecer y desarrollarse

 

¿Cómo masajear a tu bebé?

Con solo un poco de preparación y algunas técnicas básicas de masaje, estarás lista para comenzar a masajear a tu recién nacido. Sigue estos cinco sencillos pasos:

  1. Elegí la ubicación. Encuentra un cálido y relajante ambiente, como una habitación tranquila o un lugar con sombra al aire libre en un buen día. El masaje puede realizarse en el suelo, en una cama o en algún cambiador. Pero asegúrate de no dejar a tu bebé desatendido en una superficie alta, ya que podría rodar y caer. Siempre mantén una mano sobre él durante el masaje. 

  2. Prepará a tu bebé. Podés considerar masajear a tu bebé después del baño, mientras estás bañándolo podés ayudar a calmarlo con antelación. Ten a la mano tu aceite si estás planeando usarlo. Una vez que estés lista para comenzar, colocá a tu bebé sobre una manta o toalla. Quítale la ropa excepto el pañal y dile suavemente que es hora de un masaje.

  3. Prestá atención a tu tacto. Comenzá masajeando a tu pequeño con movimientos suaves en cada parte de su cuerpo, incluyendo su cabeza, el cuello, la parte superior de la espalda, los hombros, las manos, la cintura, los muslos y los pies. A medida que crece y se acostumbra a la rutina, podés aumentar gradualmente la presión o firmeza de tu tacto. Evitá hacer cosquillas o irritar a tu bebé, pero haz lo que le haga feliz. Podrías probar algunas de las siguientes variaciones de masajes:

    • Acariciá a tu bebé con tus palmas abiertas

    • Acarícialo con tus dedos o pulgares

    • Frotalo ligeramente con tus dedos

    • Da ligeros golpecitos con las puntas de tus dedos

    • Usá un movimiento circular para masajear sus brazos y piernas

  4. Pasá de la cabeza a los pies. Comienza por colocarlo sobre su estómago y frotalo suavemente desde la cabeza hasta las manos y los pies. Si estás usando aceite para masaje, no te excedas ya que tu bebé puede ponerse muy resbaladizo. Una vez que lo hayas volteado boca arriba, extiende y flexiona sus brazos y piernas por separado y luego simultáneamente. Luego, puedes repetir el masaje de arriba a abajo. Evitá el abdomen de tu bebé si ha comido recientemente; de lo contrario, puedes probar el masaje de abdomen "Te amo", acariciando las letras I, L y U en su abdomen.

  5. Sé tranquila y comunicativa. A lo largo del masaje de tu bebé, querrás mantenerte conectada con tu bebé al hablarle en voz baja, narrando el masaje o al cantarle una canción o contar una historia. La manera en que él responde te dará una idea de si está disfrutando del masaje o no. Si él agita sus brazos y parece feliz, entonces lo estás haciendo bien. Si se aleja de ti, se inquieta y luce incómodo, entonces es hora de parar. Siempre podés volver a intentarlo en otro momento.

Si todavía tienes dudas sobre comenzar con el masaje infantil, buscá un libro sobre el tema en tu biblioteca local, ve algunos videos en línea o comunícate con el médico de tu bebé para que te oriente. Incluso pueden haber clases de masaje infantil en tu centro médico local o un especialista en masajes al que puedas consultar para obtener más información.

Si tu bebé tiene algún problema médico especial, asegúrate de consultar con tu proveedor de atención médica antes de comenzar con los masajes.

 

¿Cuándo y con qué frecuencia debes masajear a tu bebé?

Podés empezar a masajear a tu bebé tan pronto como desees. Sólo asegúrate de ser muy gentil con los recién nacidos.

Estos son algunos consejos para elegir el momento más adecuado para masajear a tu bebé:

  • Esperá 45 minutos o más después de alimentarlo. Comenzar demasiado pronto después de que haya comido podría hacer que tu bebé vomite.

  • Prestá atención a los estados de ánimo de tu bebé. Si parece calmado y te mira fijamente, probablemente esté listo. Si parece quisquilloso, aparta su cabeza de ti; o si se pone rígido cuando lo recoges, podría ser mejor omitir el masaje por ahora.

  • Elegí un momento que sea bueno para ambos. Depende de tí y de tu bebé cuándo y con qué frecuencia hagan esta actividad juntos. Podés decidir masajear a tu bebé por la noche, por ejemplo, como parte de su rutina para acostarse. Podría funcionar como un ritual relajante para calmarlo antes de dormir.

 

¿Qué puedes utilizar para el masaje de tu bebé?

Es una cuestión de preferencia personal. Es posible que desees utilizar un aceite (que ya puedes tener a la mano para el cuidado de la piel de tu bebé) durante el masaje de tu bebé para ayudar a reducir cualquier fricción creada entre tus manos y la piel delicada de tu bebé. Algunos expertos recomiendan el aceite vegetal, que no se absorbe tan rápido como un aceite de bebé estándar. O, bien, tú podrías pensar que el uso de un aceite es demasiado desordenado.

Si decides usar aceite, elegí uno que esté libre de químicos y fragancias fuertes, y uno que sea comestible, en caso de que entre en la boca de tu pequeño.

Antes de usar el aceite por primera vez, querrás probarlo para medir la reacción en la piel de tu bebé. Haz esto aplicando un poquito a su piel y esperá a ver si hay una reacción. Si lo hay, deja de usar el aceite y considera probar otro tipo de aceite de bebé u omítelo por completo.

En conclusión

Masajear a tu bebé es una gran manera de calmarlo y vincularte con él. ¡Podés disfrutar de este tiempo juntos tanto como él! Elegí un momento en el que esté de buen humor, y, quién sabe, podría convertirse en una rutina que tu pequeño llegue a amar y esperar.

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Cómo escribimos este artículo

La información en este artículo se basa en el asesoramiento experto encontrado en fuentes médicas y gubernamentales confiables, como la Academia Americana de Pediatría y el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos. Podés encontrar una lista completa de las fuentes utilizadas para este artículo a continuación. El contenido en esta página no debe reemplazar el consejo médico profesional. Siempre consulta a profesionales médicos para un diagnóstico y tratamiento completo.

Fuentes 

Mayo Clinic: Infant massage: Understand this soothing therapy

Kids Health: A Guide for First-Time Parents

Kids Health: Bonding With Your Baby

Pregnancy, Childbirth and the Newborn: The Complete Guide. Penny Simkin, P.T., Janet Whalley, R.N., B.S.N., Ann Keppler, R.N., M.N. Meadowbrook Press, 2001.