Desde los primeros días de vida hasta los 21 años, tu hijo tendrá citas periódicas con su médico. A menudo se denominan visitas de bienestar del bebé o revisiones de bienestar del niño. Al principio, serán cada pocos meses, pero más adelante serán anuales. Aprendé por qué son importantes las revisiones del niño sano, cuál es el calendario típico y cómo sacar el máximo partido a cada visita.  

   

 Calendario de revisiones del niño sano  

   

Las revisiones del niño sano son cruciales para mantener a tu hijo sano y seguro mientras crece y se desarrolla. A continuación encontrarás el calendario estándar de las revisiones del niño sano durante los tres primeros años, junto con algunos ejemplos de lo que podé surgir en cada revisión.   

   

A partir de los 3 años de edad, la mayoría de los hijos tendrán visitas anuales de control. Tené en cuenta que el médico de tu hijo podé recomendar visitas adicionales, y siempre podés programar una visita extra entre las citas si tu hijo necesitá atención médica.  

   

 La primera semana  

   

Esta visita suele tener lugar en las 72 horas siguientes a la llegada del recién nacido a casa, normalmente cuando éste tiene entre 3 y 5 días de vida.   

   

Como parte de esta revisión, es posible que se compruebe el color de la piel de tu hijo en busca de signos de ictericia. También es posible que el pediatra eche un vistazo al interior de la boca de tu hijo para detectar signos de rigidez de la lengua.   

   

Si estás amamantando a tu hijo, el pediatra podé responder a cualquier pregunta que tengás sobre el agarre o el dolor de los pezones, por ejemplo. También podé recomendarte un asesor de lactancia para que te ayude.   

  

 1 mes de edad  

   

Durante esta visita, el médico de tu hijo puede comprobar cosas como los reflejos y el tono muscular de tu hijo, así como examinar los puntos blandos de la cabeza de tu bebé, llamados fontanelas. Si hay algo específico que te gustaría que el médico de tu hijo comprobara, no dudés en mencionarlo.   

   

Es posible que el pediatra te pregunté cómo va la alimentación de tu bebé. Por ejemplo, es posible que te pregunte qué cantidad de leche de fórmula estás ofreciendo o con qué frecuencia das pecho a tu bebé.   

   

Si tenés previsto volver pronto al trabajo sin dejar de dar el pecho, el pediatra puede aconsejarte sobre cómo extraer y almacenar la leche materna. También podés aprovechar esta oportunidad para preguntar cómo encontrar una buena guardería.  

   

Aprovechá esta cita para hacer cualquier pregunta que tengas sobre a qué edad empiezan a comer los bebés, o bien sobre  la adaptación a la vida como madre. Por ejemplo, si sospechás que podés tener una depresión posparto o que no te estás recuperando como esperabas después del parto, mencionalo también. Si eres el padre, podés preguntar qué hacer para establecer un vínculo con tu bebé.  

  

 2 meses de edad  

   

En esta visita tu bebé puede recibir algunas vacunas, como la DTaP, la Hib y la IPV. Las vacunas se administrarán en diferentes revisiones del niño sano, por lo que vale la pena echar un vistazo al calendario de vacunación o preguntar al pediatra de tu hijo para que te oriente sobre qué vacunas esperar y cuándo.  

   

Es posible que se examine la salud del corazón y los pulmones del bebé. El pediatra utilizará un estetoscopio para escuchar los latidos del corazón de tu hijo en busca de signos de irregularidad, y para escuchar los pulmones de tu hijo en busca de signos de dificultades respiratorias.   

   

Si tu hijo tiene dermatitis del pañal, el pediatra puede recomendar pomadas o cremas de barrera para su tratamiento y prevención. El médico de tu hijo también puede informarte sobre otras erupciones cutáneas comunes en los bebés a las que debes prestar atención.  

  

 4 meses de edad  

   

En esta visita, el pediatra puede examinar los ojos de tu hijo y seguir sus movimientos oculares. También es posible que el pediatra mueva las piernas de tu hijo para comprobar que las articulaciones se están desarrollando bien, y puede presionar suavemente la barriga de tu hijo para comprobar si los órganos se están formando bien.   

   

El sueño es una parte importante del desarrollo del bebé, por lo que el pediatra puede preguntarte por sus hábitos de sueño diurnos y nocturnos. El médico puede aconsejarte sobre los horarios de la siesta y la hora de acostarse, sobre cómo ayudar a tu hijo a dormir toda la noche, a conciliar el sueño y acerca de las horas de sueño en bebes

  

 6 meses de edad  

   

En este mes, el médico de tu hijo puede ofrecerte consejos sobre la introducción de los sólidos e informarte sobre los signos de reacción alérgica a los que debés estar atento cuando introduzcas los nuevos alimentos de uno en uno. También puede darte consejos personalizados sobre los alimentos con los que debes empezar, cómo establecer hábitos alimentarios saludables y cómo alimentar a tu bebé con sólidos.   

   

 9 meses de edad  

   

A medida que los dientes de tu bebé empiezan a salir, el profesional puede comprobar su crecimiento y recomendarte un buen dentista pediátrico en tu zona. También puede enseñarte a cuidar esos primeros dientes diminutos.   

   

Otros temas que pueden surgir en esta revisión son cómo destetar al bebé del biberón cuando llegue el momento, cuándo podés comenzar a darle leche de vaca y cuándo introducir utensilios y un vaso para beber a sorbos.  

  

 1 año de edad  

   

Durante esta visita, el pediatra puede preguntarte sobre ciertas habilidades motrices finas y gruesas, como si tu hijo es capaz de ponerse de pie, de caminar solo o con la mano, o de señalar con el dedo los objetos que quiere.   

   

Quizá quieras preguntar al profesional sanitario de tu hijo a qué edad caminan los bebés o cuándo podría empezar a caminar, si es que aún no lo hace; qué medidas de protección para el bebé deberías tomar en casa ahora que tu hijo se está moviendo más; y dónde podés ir para que le ajusten los zapatos.   

   

 15 meses  

   

El profesional sanitario de tu hijo puede preguntarte cómo están evolucionando las habilidades interpersonales y cognitivas de tu hijo, así como su desarrollo del lenguaje. ¡Sí! Por ejemplo, es el momento de preguntarle a qué edad empiezan a hablar los bebés, o bien, el médico puede preguntar si tu hijo está empezando a explorar de forma más independiente, si señala objetos comunes cuando dices sus nombres y si puede seguir instrucciones sencillas como "dale la cuchara a papá".   

   

Si estás planeando tener otro bebé en breve, puedes preguntar al médico cómo introducir a tu hijo en el concepto de que va a tener un hermanito o hermanita.  

  

 18 meses de edad  

   

A medida que tu hijo se vuelve más activo e independiente, podés preguntar al pediatra sobre las estrategias para mantener la seguridad de tu hijo en el entorno doméstico. También es un buen momento para hablar de cómo controlar el comportamiento de tu hijo y establecer normas y límites adecuados a su edad.  

   

Si tu hijo tené ciertos factores de riesgo, es posible que en esta revisión se le ofrezcan las pruebas de detección pertinentes. Por ejemplo, se pueden recomendar pruebas de detección para aspectos como la audición, la vista, los retrasos en el desarrollo o el autismo.   

   

El pediatra también puede abordar el tema del aprendizaje para ir al baño y repasar algunos de los signos que indican que el niño está preparado para ir al baño.  

   

 2 años de edad  

   

Antes de esta visita, es posible que te preguntés sobre los "terribles dos" que se avecinan y cómo debés manejar las rabietas y las inevitables crisis en el supermercado. Esta visita es una buena oportunidad para plantear tus dudas y preocupaciones sobre la evolución del comportamiento y la personalidad de tu hijo. El pediatra te explicará lo que es normal durante esta etapa del desarrollo y cómo apoyar la creciente independencia de tu hijo.  

   

El preescolar podría llegar en uno o dos años, y el pediatra podé ayudarte a encontrar un centro que se adapte a tu hijo.  

  

 2 ½ años  

   

Además de las revisiones habituales, un tema que podé surgir durante esta visita es el aprendizaje para ir al baño. Si ha comenzado y no va bien, o si no estás seguro de cómo iniciar el proceso, el pediatra podé ofrecerte sugerencias.  

   

Esta revisión también podé ser un buen momento para hablar con el pediatra sobre el temperamento y la personalidad de tu hijo. Por ejemplo, si te preocupá la forma en que tu hijo se relaciona con otros niños, o si parecé especialmente tímido, podés comentarlo para ver qué consejo o qué tranquilidad podé darte el pediatra.  

   

 3 años  

   

Durante esta sesión, el pediatra podé preguntarte sobre cualquier cosa que perturbe el sueño de tu hijo, como las pesadillas, por ejemplo, y cómo manejar otros problemas de sueño.    

   

También podé surgir el tema del tiempo de pantalla. Puede que hablen de cuánto tiempo de pantalla debería tener un niño de 3 años y qué tipo de programación es buena para su edad.  

  

 ¿Qué ocurre en una visita de control al niño?  

   

Cada visita puede ser un poco diferente en función de la edad y la etapa de desarrollo de tu hijo, de las necesidades específicas que tenga y de la forma en que el pediatra haga las cosas. Sin embargo, estas son algunas que suelen ocurrir en una visita de control del niño en los primeros años:  

   

  • Seguimiento del crecimiento de tu hijo midiendo su longitud, peso y perímetro cefálico  

  

  • Un examen físico que puede incluir la revisión de los oídos, los ojos, la boca, la piel, las extremidades, la barriga y otras partes del cuerpo de tu bebé  

  

  • Una evaluación del desarrollo físico de tu hijo, incluyendo sus movimientos y habilidades motoras  

  

  • Una evaluación de su desarrollo emocional y cognitivo; por ejemplo, comprobar que tu hijo reacciona e interactúa con normalidad para su edad, y que aprendé de forma adecuada para su edad  

  

  • Se pueden administrar vacunas  

  

  • Se pueden recomendar pruebas de detección u otras pruebas si son necesarias  

  

  • El pediatra podé aconsejarte sobre la alimentación y la nutrición de tu hijo o recomendarte vitaminas o suplementos adicionales, como la vitamina D o el hierro, si son necesarios.   

  

  • El pediatra podé informarte sobre la siguiente fase del desarrollo de tu hijo. Si tu hijo no se está desarrollando como se esperaba, el profesional también podrá ofrecerte recomendaciones sobre el tratamiento o las terapias para ayudar a tu hijo a retomar el camino.  

  

  • El médico de tu hijo responderá a cualquier pregunta que tengás sobre la crianza o sobre la salud y el bienestar de tu hijo. Ninguna pregunta es demasiado grande o demasiado pequeña. Podés preguntar cualquier cosa, desde cuánto debe dormir tu hijo durante el día hasta cuándo hay que cambiar la silla de auto de orientada hacia atrás a orientada hacia delante.  

  

  • El profesional sanitario de tu hijo podé darte información sobre los recursos de tu zona y sobre cómo hacer ciertas cosas, como elegir una buena niñera, encontrar un dentista pediátrico asequible o seleccionar el centro preescolar adecuado.  

  

 Beneficios de la visita al niño sano  

   

Las revisiones del niño sano tienen un valor incalculable tanto para vos como para tu hijo. Éstos son algunos de los beneficios de las revisiones del niño sano:  

   

  • Detección temprana de problemas. El médico de tu hijo aprovechará estas visitas para estar atento a cualquier posible problema, de modo que se puedan tomar medidas para que tu hijo volvá a ir por el buen camino. Por ejemplo, si tu hijo está ganando demasiado peso, el médico puede darte consejos de nutrición para que tu hijo vuelva a tener un peso saludable.  

  

  • Prevenir problemas. Por ejemplo, asegurarse de que tu hijo está vacunado contra ciertas enfermedades infantiles ayudá a evitar que sufra de una enfermedad prevenible.   

  

  • Obtener respuestas. Es posible que tengás algunas preguntas que no son lo suficientemente urgentes como para justificar una visita al médico por separado. Saber que tenés una visita de control para tu hijo te da la oportunidad de reunir todas tus preguntas y que un profesional médico de confianza las responda. Recordá que no hay "preguntas tontas" cuando se trata de la salud y el bienestar de tu hijo.  

  

  • Aprender sobre lo que está por venir. El profesional sanitario de tu hijo podé darte ideas e información sobre la próxima etapa de su desarrollo. Eso significá que ciertas cosas pueden ser menos sorprendentes cuando suceden. Por ejemplo, el pediatra de tu hijo podé decirte qué tipo de cambios de comportamiento esperar con los "terribles dos" y cómo controlar las rabietas que se producen.  

  

  • Crear una relación sólida con el médico de tu hijo. Acudir al pediatra de tu hijo con regularidad te da la oportunidad de establecer una buena relación. Durante las visitas de control, llegarás a conocerlo y él te conocerá a vos y a tu hijo. Una relación basada en la confianza garantiza que puedan trabajar en equipo para obtener los mejores resultados para tu hijo.  

  

 Cómo aprovechar al máximo la visita del niño sano  

   

Hay algunas cosas que podés hacer para asegurarte de que aprovechás al máximo las revisiones médicas de tu hijo:  

   

  • Si es posible, programá la visita para una hora en la que creas que tu hijo estará bien descansado y alimentado e intentá elegir una hora en la que vos no tengás prisa. Además, tené en cuenta lo ocupado que estará el médico de tu hijo. Puede ser más fácil si puedes conseguir la primera cita del día o una que no sea durante la "hora pico".  

  

  • Si es posible, ambos padres deberían acudir a las primeras visitas para asegurarse de que los dos conocen al profesional sanitario de tu hijo y reciben la misma información básica sobre los cuidados del recién nacido.  

  

  • Llevá todo lo que vayas a necesitar, como los datos de tu seguro, el historial médico de tu hijo y la bolsa de los pañales (llena de pañales adicionales, bocadillos y juguetes).  

  

  • Considerá la posibilidad de llevar un registro físico o digital de lo que se habló en cada visita de control. Guardá también copias de los resultados de laboratorio de tu hijo y de las pruebas de las vacunas en el mismo lugar o formato. Tener toda esta información en un solo lugar desde el principio hará que sea más fácil mirar hacia atrás y encontrar la información cuando la necesités. Cuando tu hijo entre en la escuela o en el preescolar, es posible que tengas que documentar ciertos datos médicos.  

  

  • Vestí a tu hijo con ropa que sea fácil de quitar y poner. Es posible que tu hijo esté desvestido durante parte de la visita y que el médico necesité un acceso fácil para ponerle las vacunas.  

  

  • Anota las preguntas que tengás y llevate la lista para no olvidar nada importante. Tener una lista de preguntas también te permití centrarte en las respuestas en lugar de pensar en lo que vas a preguntar a continuación.  

  

  • Entre una visita y otra, anotá las observaciones sobre el desarrollo de tu hijo, incluidos los hitos alcanzados, y apunta los horarios de alimentación y sueño de tu pequeño. El seguimiento de los horarios de alimentación y sueño de tu bebé en una aplicación o en papel podé ayudarte a presentar esta información con mayor claridad.  

Cuanta más información puedas dar al profesional de la salud de tu hijo sobre lo que ocurre entre las visitas, mejor consejo podrá darte sobre la salud, el desarrollo y el bienestar de tu hijo.  

  

 PREGUNTAS FRECUENTES  

  

¿Con qué frecuencia se programan las visitas del niño sano?  

Durante los primeros años, este es el calendario típico de visitas de control del niño:  

   

  • La primera semana  

  • 1 mes de edad  

  • 2 meses de edad  

  • 4 meses  

  • 6 meses  

  • 9 meses  

  • 1 año de edad  

  • 15 meses  

  • 18 meses  

  • 2 años de edad  

  • 2 ½ años  

  • 3 años  

   

  

¿Qué puedo esperar de una visita de control del niño?  

No hay una respuesta única para todos. Lo que ocurra en cada visita de control dependerá de la edad y la etapa de desarrollo de tu hijo, de los problemas médicos que tengá, de las vacunas o las pruebas de detección que pueda necesitar, así como de lo que el proveedor de tu hijo planee para cada visita.  

    

Sin embargo, podés esperar que se traten temas relacionados con el crecimiento, la salud y el desarrollo de tu hijo, y que el médico intenté responder a cualquier pregunta que tengás sobre su salud y bienestar.  

   

  

¿Qué significa la visita del niño sano?  

Es el término que se utilizá para las revisiones periódicas que realizá tu hijo con su médico hasta los 21 años. A veces, la visita recibi el nombre de chequeo del niño sano o simplemente el chequeo de los 4 meses, por ejemplo.  

   

   

¿Qué debo preguntar en la primera cita médica de mi bebé?  

Podés preguntar cualquier cosa que te interese sobre la salud y el desarrollo de tu hijo o incluso sobre la crianza. Algunos ejemplos podén ser:  

   

  • ¿Cómo puedo saber si mi bebé come lo suficiente?  

  • ¿Cómo puedo hacer eructar a mi bebé o aliviar los gases?  

  • ¿Cuál es el entorno de sueño seguro para mi bebé? ¿Cuántas capas de ropa necesita mi bebé cuando duerme?  

  • ¿Cuánto tiempo puedo estar al aire libre con mi recién nacido?  

  • Mi bebé llorá mucho, ¿son cólicos? ¿Cómo puedo calmar a mi bebé cuando llora?  

  • ¿Qué señales me indican que mi bebé necesita atención médica urgente?  

  • Si hay una urgencia médica, ¿a quién debo llamar o dónde debo llevar a mi bebé?  

  • ¿Cuándo está prevista la próxima visita de control del niño?  

  

 El panorama general  

   

Las revisiones del niño son importantes para tu hijo. Permiten al médico hacer un seguimiento del crecimiento y el desarrollo de tu hijo, administrarle las vacunas o las pruebas de detección que necesite e identificar cualquier problema de forma temprana. Trabajando juntos, vos y el profesional de la salud de tu hijo podrán darle el mejor comienzo posible en la vida.  

   

Además, cada visita de control del niño es una gran oportunidad para hacer cualquier pregunta que tengás sobre la salud de tu hijo y la crianza en general.   

   

Intentá no faltar a las revisiones programadas del niño sano; pueden ser una gran fuente de información y una forma importante de ayudar a garantizar el desarrollo feliz y saludable de tu hijo. Si aprovechás estas sesiones individuales con el pediatra de tu hijo, es posible que éste se convierta menos en un "proveedor" y más en un socio en tu camino como madre.   

     

 Cómo escribimos este artículo  

   

La información de este artículo se basa en los consejos de expertos que se encuentran en fuentes médicas y gubernamentales de confianza, como la Academia Americana de Pediatría y el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos. A continuación puedes encontrar una lista completa de las fuentes utilizadas para este artículo. El contenido de esta página no debe sustituir al asesoramiento médico profesional. Consulta siempre a los profesionales médicos para obtener un diagnóstico y un tratamiento completos.