Madre alzando a su hijo recién nacido

Como todos los bebés, los prematuros necesitan el amor y el apoyo de sus padres para crecer y desarrollarse. También necesitan un poco más de tiempo para sentirse cómodos con el mundo exterior y puede que aún no sean capaces de procesar su entorno del mismo modo que los bebés nacidos a término.  

Cuando lleves a tu bebé a casa por primera vez, querrás aprender todo lo que puedas sobre las cualidades únicas del desarrollo de los bebés prematuros. Aunque siempre debés confiar en tus médicos, que son expertos y conocen muy bien la situación de tu bebé, esta información puede proporcionar un poco de ayuda adicional para saber cómo estimular a tu bebé prematuro ahora que está en casa. 

Por qué tu bebé prematuro necesitá mucho tiempo de descanso 

El cerebro de tu bebé prematuro ha tenido menos tiempo para crecer, y rápidamente intentá recuperar el tiempo perdido. A medida que tu bebé prematuro crece, el desarrollo del cerebro es una de las principales prioridades. Es posible que a tu bebé prematuro le resulte difícil mantenerse despierto, asimilar las imágenes y los sonidos, regular su respiración y responder positivamente al tacto. Esto se debe a que su cerebro aún está madurando y acaba de aprender a establecer conexiones vitales con otras partes del sistema nervioso, para empezar a realizar estas funciones normales de forma independiente. 

Conviene saber que tu bebé puede estar gastando mucha energía comiendo, creciendo y bloqueando la luz y los sonidos intensos. Como es de esperar, todo este crecimiento y aprendizaje puede ser agotador, y es posible que a tu bebé no le quede mucha energía para la interacción social. Es posible que la exposición a ciertos ruidos, a la luz o incluso a su tacto le resulte difícil de procesar a su bebé prematuro, sobre todo después de someterse a diversas pruebas en la UCIN. 

Cómo leer las señales de tu bebé prematuro 

Los bebés son capaces de comunicar sus necesidades a través de sus movimientos, su capacidad para ponerse en alerta o dormirse y sus reacciones fisiológicas, como los cambios en la respiración o el color de la piel. Tu bebé te hará saber si empieza a sentirse un poco agobiado. Para favorecer el desarrollo de tu bebé prematuro, estate atenta a estos signos de estrés, para saber cuándo debés darle un poco de espacio. Si observás alguno de los siguientes signos, probablemente sea el momento de bajar el ritmo y dejar que tu bebé descanse y guarde fuerzas: 

  • Respiración más rápida o pausas en la respiración

  • Descenso (como si tuviera que defecar)

  • Palidez o enrojecimiento de la piel

  • Bostezos o hipo

  • Cambios en la tensión del cuerpo (extender las piernas o los brazos o quedarse flácido)

  • Movimientos bruscos o espasmódicos repentinos

  • Ponerse inquieto y permanecer así durante mucho tiempo 

Por otro lado, también podés estar atento a las siguientes señales que muestran que está listo para comprometerse:

  • Frecuencia respiratoria estable

  • Color de la piel estable

  • Movimientos suaves de brazos y piernas

  • Vigilancia tranquila y mirada fija

  • Agarrar y sujetar objetos

  • Llevarse las manos a la cara o a la boca

  • Chupar el chupete o el dedo 

Celebra y apoya estas muestras de desarrollo: tu bebé se esfuerza y se fortalece cada día. Vos serás el primero en entender cómo se comunica tu bebé, y podrás utilizar este conocimiento para apoyar su desarrollo. Recordá que si tenés alguna duda o inquietud sobre cualquier signo que muestre tu bebé, no dudés en consultar a tus médicos, que están a tu disposición para ofrecerte orientación y consejos expertos. 

Cómo ayudar a tu bebé prematuro a crecer 

Puede que te parezca que no hay mucho que podás hacer para ayudar a tu bebé prematuro, pero hay algunas formas estupendas de apoyar su crecimiento y desarrollo tempranos: 

  • Apoyá los esfuerzos de tu bebé. A medida que los bebés crecen, aprenden a hacer cosas por sí mismos, por ejemplo a consolarse, y sienten el placer del éxito. Estas recompensas aumentan la confianza y preparan el terreno para más intentos. Intentá ayudar a tu bebé en sus esfuerzos; si chuparse los dedos le calma, colocá tu brazo para que pueda apoyar el pie y sentirse más estable mientras chupa, o guía suavemente su mano hacia la boca. 

  • Manéjalo con cuidado. Cuando esté despierto, muévelo suave y lentamente. Todavía está aprendiendo y se esfuerza por controlar sus brazos y piernas. Si te acercás a tu hijo para que sienta apoyo y calor o lo envuelves en una manta, le ayudarás hasta que sus movimientos sean más decididos y controlados. 

  • Proporcionar continuidad y previsibilidad. Al igual que la mayoría de los adultos, los bebés necesitan saber qué esperar a continuación para reducir su ansiedad y ayudarles a rendir mejor. Si le proporcionás una rutina diaria fija (con el mismo cuidador y los mismos rituales a la hora de dormir, por ejemplo), estarás creando un mundo organizado y predecible para él. Cuando se sienta seguro y relajado en esta rutina, aprenderá más fácilmente nuevas habilidades. 

  • Proporcioná un entorno relajante. Como ya has notado, tu bebé puede ser sensible a la luz, los sonidos o las nuevas experiencias. Ten especial cuidado cuando esté cansado o intente concentrarse en habilidades difíciles, como alimentarse o escuchar tu voz. Tené en cuenta los lugares y las situaciones que tienden a ser abrumadores para él y tratá de evitarlos. Por ejemplo, llevar a un bebé frágil a una tienda de comestibles puede suponer demasiado estímulo sensorial; es posible que necesite más tiempo y madurez para poder manejar toda la estimulación que genera un viaje así. Si le proporcionás un entorno relajado y un afecto constante, contribuirás a reforzar la relación con tu bebé y a fomentar su desarrollo físico y emocional. 

  • Dejá que tu bebé sea tu guía para la interacción. Los periodos de juego y de alerta con los ojos abiertos pueden ser limitados al principio. Los bebés prematuros necesitan conservar su energía descansando y durmiendo. Al principio, es posible que tu bebé no esté preparado para mirar, escuchar y moverse al mismo tiempo. En ese caso, limita su interacción a dejar que tu bebé sólo te mire a la cara. Más adelante podés utilizar una voz suave para animarle a seguir el movimiento de tu cabeza. La alimentación es un momento especialmente difícil para muchos bebés frágiles, porque les cuesta mucho esfuerzo comer, mirar y escuchar. Estar en silencio durante este tiempo puede ser la mejor estrategia. Tu bebé te indicará cuándo puede soportar más estímulos. 

  • Mantenlo cómodo. Para que su piel esté más cómoda, utilizá un pañal para bebés prematuros como los Pampers® Prematuros que sea superabsorbente, ya que esto ayudará a reducir la dermatitis del pañal y a mantener el pH de la piel. Las toallitas sensibles también son útiles para cuidar la piel de los bebés prematuros que se irritan con facilidad.  

Por qué los hitos del desarrollo del bebé prematuro son diferentes 

Como sabés, hay distintos niveles de prematuridad. Tus médicos podrán decirte más sobre el nivel y el tipo de cuidados que tu bebé prematuro puede necesitar en el futuro, basándose en su historial médico personal y en si fue extremadamente prematuro, muy prematuro o prematuro moderado o tardío. 

Aunque sin duda estarás ansiosa por ver cómo se alcanzan los primeros hitos del desarrollo de un bebé prematuro mes a mes, es importante recordar que no existe una guía definitiva sobre el desarrollo de los bebés prematuros semana a semana y que, al igual que cada bebé, tu bebé prematuro es único. 

En el caso de los bebés prematuros, el momento en que deben alcanzarse determinados hitos se calcula en función de la fecha de parto, no de la fecha de nacimiento. Puede ayudarte a calcular la "edad ajustada" de tu bebé prematuro, que tiene en cuenta la precocidad de su nacimiento para estimar cuándo podría alcanzar determinados hitos. Contá el número de meses que hay entre la fecha de parto y la fecha real de nacimiento y réstale este número a su edad actual.  

Por ejemplo, si tu bebé fue prematuro a los dos meses de edad, es posible que alcance los hitos del desarrollo dos meses más tarde de lo previsto para su edad. Sobre todo, tené en cuenta que tu pediatra y otros especialistas son los verdaderos expertos que pueden darte la mejor orientación y consejo.

Cuidar de tus propias necesidades 

No te olvidés de cuidarte, de prestar atención a tus propias necesidades y de disfrutar de esos maravillosos momentos con tu bebé durante estos primeros días. El nacimiento de un bebé es un momento difícil para toda la familia, y para la mamá en particular, ya que el cuidado de un bebé prematuro suele añadir una tensión adicional. 

El agotamiento puede ser inevitable, pero intentá reservar algo de tiempo para vos para no sentirte abrumada. Te puede venir bien un paseo por el barrio, una sesión de yoga o hablar con tus amigos. Cuidar de vos puede parecer contradictorio, pero es extremadamente importante, ya que tu capacidad para proporcionar los mejores cuidados a tu bebé depende de que estés sana y lo más descansada posible.

Fuentes