Esta revisión, junto con todas sus citas de bienestar de tu hijo, es una parte importante del cuidado de su salud. Es posible que tu hijo deba recibir algunas vacunas y que tengás muchas preguntas sobre temas como el sueño, la disciplina y los hitos del desarrollo. Descubrí lo que suele ocurrir en la revisión de tu bebé de 18 meses y cómo prepararte para que vos y tu hijo aprovechéis al máximo la sesión.  

   

 Revisión del crecimiento y examen físico  

   

Durante la revisión de los 18 meses de vida, el pediatra examinará a tu hijo y comprobará el crecimiento y desarrollo del bebé. Éstas son algunas de las comprobaciones físicas que pueden tener lugar:  

   

  • Se medirán la altura, el peso y el perímetro cefálico de tu hijo y se registrarán en las tablas de crecimiento estándar que utilizá el médico. Estas tablas de crecimiento ayudan a hacer un seguimiento del desarrollo de tu hijo a lo largo del tiempo.   

  • Es posible que se revisen los ojos y los oídos de tu hijo.   

  • El pediatra podé mirar dentro de la boca de tu hijo para comprobar las encías y los dientes.   

  • Podé utilizar un estetoscopio para escuchar el corazón y los pulmones.   

  • También es posible que le pida a tu hijo que camine un poco, para que pueda comprobar que sus piernas y pies se mueven correctamente.   

   

 Pruebas de detección en la revisión de los 18 meses  

  

Si tu hijo tené ciertos factores de riesgo o muestra signos de un problema, tu médico podé recomendar pruebas de detección de:  

   

  • anemia   

  • intoxicación por plomo   

  • problemas de audición  

  • problemas de visión  

  • autismo  

  • retrasos en el desarrollo  

   

Tu proveedor te explicará qué pruebas de detección se recomiendan y por qué, así como los pasos a seguir en función de los resultados.  

  

 Vacunas aplicadas en la revisión de los 18 meses  

   

Tu hijo podé recibir estas vacunas en la revisión de los 18 meses o en otra visita:  

   

  • La cuarta dosis de la vacuna DTPa  

  • La tercera dosis de la vacuna contra la poliomielitis  

  • La cuarta dosis de Hib   

  • La cuarta dosis de neumococo  

  • La segunda vacuna contra la hepatitis A (si la primera dosis se administró 6 meses antes)  

   

También es posible que tu hijo reciba otras vacunas si se ha saltado alguna en los últimos meses. El médico también podé recomendar una vacuna contra la gripe si tu hijo no se ha vacunado en el último año.  

   

 Temas que pueden surgir en la visita de los 18 meses  

   

El pediatra utilizará esta visita para evaluar el desarrollo de tu hijo y darte la información que necesitás para que se sientan más capacitados como padres. El pediatra ya está familiarizado contigo y con tu familia y adaptará estas conversaciones a tus necesidades específicas.  

   

Estos son algunos de los temas importantes que pueden surgir en la visita de los 18 meses:  

   

Alimentación  

   

Es posible que el pediatra te pregunte qué y cuánto come tu hijo estos días. Si crees que tu hijo es tan quisquilloso que no se alimenta bien, platicá con el pediatra.   

   

Quizá quieras preguntar si tu hijo necesitá algún suplemento vitamínico o de flúor.  

   

En esta visita, también podés preguntar sobre ideas de meriendas saludables, recoger algunos consejos para que tu hijo de 18 meses pruebe nuevos alimentos y averiguar cómo alimentar a tu hijo si este prefiere retorcerse y jugar, en lugar de comer.  

   

Es posible que te pregunte si tu hijo sabe usar una cuchara y beber en un vaso, y si seguí tomando del biberón.  

   

Si seguís dándole el pecho pero quieres dejarlo pronto, el profesional podé darte consejos sobre el destete.  

   

Dormir  

   

El médico podé preguntar si tu hijo duerme bien por la noche y si hace una o dos siestas durante el día. Puede ser útil llevar un diario de los patrones de sueño de tu hijo durante unos días y traerlo a la visita médica.   

   

Si es necesario, el profesional sanitario podé ofrecerte alguna orientación sobre cómo mejorar la rutina de sueño de tu pequeño y cómo calmarlo si se despierta por la noche.  

  

Preparación para el aprendizaje del orinal  

   

Es posible que el profesional sanitario te pregunte si observás algún signo de preparación para el aprendizaje del orinal y que te ofrezca consejos sobre cuándo y cómo introducir el orinal.  

   

Informale de si tu hijo tiene diarrea o está estreñido, y comentale cualquier duda que tengás.   

   

Hitos del desarrollo  

   

La forma en que tu hijo juega y se comporta proporciona al médico mucha información sobre su evolución. Tener esta información ayudá al pediatra a recomendar apoyos o medidas adicionales para garantizar el desarrollo saludable de tu hijo.  

   

Cada consulta es única y tu proveedor es quien mejor conoce a tu familia, pero estos son algunos ejemplos de preguntas que puede hacer sobre el desarrollo de tu hijo:  

   

  • ¿Cómo son las habilidades de tu hijo para caminar y trepar?  

  • ¿A qué edad empiezan a hablar los bebés? 

  • ¿Podé tu hijo decir varias palabras sueltas y mover la cabeza como si dijera "no"?  

  • ¿Comprendé las órdenes de un solo paso, como "cogé tus zapatos" o "traeme un pañal"?  

  • ¿Sabe señalar la parte del cuerpo correcta cuando se le pide?  

  • ¿Te imitá en cosas que hacés a menudo, como dar de comer a un muñeco o sujetar un teléfono al lado de su cabeza?   

  • ¿Cómo juega? ¿Sabé llevar un juguete por el suelo? ¿Hacé garabatos?  

  • ¿Señalá para mostrar lo que quiere o para llamar tu atención? ¿Le gusta entregar objetos a la gente?  

  • ¿Le dan miedo los extraños, pero se muestra cariñoso con las personas que conoce bien?  

  

Recordá que tu hijo es único y se desarrolla a su propio ritmo. Es posible que alcance algunos hitos antes o después que otros niños. Es importante que tu médico se haga una idea exacta de la situación actual de tu hijo para favorecer un desarrollo saludable.  

   

Podés leer más sobre los hitos del desarrollo de tu hijo en nuestra serie sobre el desarrollo del niño mes a mes.  

  

Comportamiento  

   

Es posible que el médico te pregunte sobre el comportamiento de tu hijo y sobre tus estrategias de disciplina, lo que funciona y lo que no.  

   

La creciente sensación de independencia de tu hijo podría llevarle a comportarse mal de diversas maneras. "No" puede ser la palabra favorita de tu pequeño.   

   

Informá a tu proveedor si tenés algún problema. Él tiene mucha experiencia y podrá darte algunos consejos sobre cómo establecer normas y límites adecuados a la edad de tu hijo y cómo manejar los problemas que puedan surgir a medida que tu hijo se acerca a los "terribles dos años", que están a la vuelta de la esquina.  

  

Problemas de salud recientes  

   

Es posible que el profesional sanitario quiera saber si tu hijo ha acudido a otro profesional sanitario desde la última visita. El médico podé preguntarte sobre los resultados de esa visita y si le recetó algún medicamento o tratamiento.   

   

También podé preguntarte si tenés alguna otra preocupación actual sobre la salud de tu hijo.  

   

Otros temas de los que podría hablarte el profesional de la salud  

   

El profesional sanitario de tu hijo conocé tu situación y puede plantear otros temas que podrían ser relevantes para ti en esta etapa. En general, estos son algunos de los temas que pueden surgir en la revisión de los 18 meses:  

   

  • Cómo elegir un centro preescolar  

  • Cómo afrontar la ansiedad por separación  

  • La higiene bucal y el cuidado de los dientes y las encías de tu hijo  

  • Las infecciones que se están dando en tu localidad  

  • Consejos de seguridad, especialmente a medida que tu hijo se mueve más, es más curioso e independiente  

  • Cualquier apoyo o recurso externo que pueda estar disponible para ti y tu familia para ayudar a garantizar el desarrollo feliz y saludable de tu hijo  

  • Cómo presentar a tu hijo al nuevo bebé, si estás embarazada de nuevo, o cómo afrontar la rivalidad entre hermanos si ya tenés más de un hijo  

  

 Haz cualquier pregunta que tengás  

   

De vez en cuando podés tener preguntas que no son necesariamente urgentes. Escribílas sobre la marcha y llevalas contigo a esta visita de control. Por ejemplo, estas son algunas de las cosas por las que podés sentir curiosidad:  

   

  • ¿Cuál es una forma eficaz de disciplinar a un niño de 18 meses?  

  • ¿Cuánto y qué tipo de tiempo de pantalla puede tener tu hijo de año y medio?   

  • ¿Existen ciertos alimentos que deba evitar servir? (Por ejemplo, puede preocuparte una reacción alérgica a algo concreto)  

  • ¿Qué hacer si te cuesta destetar a tu pequeño del pecho o del biberón?  

  • ¿Qué debés hacer si tenés que enseñar a tu hijo a ir al baño antes de los 2 años (por ejemplo, si la escuela infantil que has elegido lo exigí)?  

  • ¿Debés dejar pronto la siesta matutina?  

  • ¿Está bien si tu hijo de 18 meses no quiere dormir la siesta?  

  • ¿Es correcto que tu hijo sea tímido con otros niños pequeños?  

  • ¿Cómo podés fomentar el desarrollo del lenguaje de tu hijo?  

  • ¿Cómo se puede facilitar la salida de la guardería?  

  • ¿Puede el proveedor recomendarte un buen dentista pediátrico en la zona (si no tienes ya uno)?  

  

 Informá a tu proveedor de atención médica si...  

  

  • Tu hijo aún no sabe caminar o siempre anda de puntillas  

  • Tu hijo no imita la forma en que vos utilizás los objetos familiares de la casa, como el teléfono o la taza  

  • Tu hijo no sabé decir varias palabras  

  • Tu hijo no muestra afecto a los miembros cercanos de la familia  

  • Tu hijo no parece darse cuenta de que vos o cualquier otro cuidador se va o vuelve  

  • Tu hijo pierde una habilidad que antes tenía  

  • Tienes cualquier otro problema, pregunta o preocupación sobre el desarrollo de tu hijo o tu vida como padre  

  

 Consejos para la visita  

   

Probablemente ya sabés por experiencia lo que te funciona para estas visitas, pero aquí tenés algunos consejos generales:  

   

  • Asegurate de que tu hijo no está demasiado cansado ni tené hambre   

  • Vestí a tu hijo con un traje de dos piezas que se pueda quitar fácilmente para el examen físico  

  • Llevá algunos refrigerios  

  • Llevá un juguete o dos para mantenerlo entretenido  

  • Llevá cualquier documento médico que no tenga el pediatra y anotá cualquier pregunta u observación que tengás para que no se te olvide nada  

  • Planea ir con alguien, si podés. Podé ayudarte a concentrarte en la conversación con el médico si tu pareja, un abuelo o un amigo están allí con tu pequeño  

  • Haz que la visita sea un placer. Por ejemplo, podés continuar la visita con un cono de helado o una excursión al parque infantil para que tu hijo asocie también la visita médica con algo divertido.  

   

 PREGUNTAS FRECUENTES  

  

¿Qué es una visita de control para niños?  

Estas visitas periódicas permiten al profesional sanitario de tu hijo:  

  • controlar el crecimiento del bebé 

  • comprobar el desarrollo físico, emocional y cognitivo de tu hijo  

  • vacunar a tu hijo  

  • responder a cualquier pregunta que vos como padre tengas  

  • darte consejos personalizados sobre disciplina, alimentación, sueño y otros temas clave  

  

  

¿Con qué frecuencia debe acudir tu hijo a una visita de control?  

Las revisiones rutinarias se suelen programar en los siguientes momentos/edades:  

   

  • En los primeros días (normalmente a los 3 ó 5 días de vida)  

  • Al primer mes  

  • 2 meses  

  • 4 meses  

  • 6 meses  

  • 9 meses  

  • 1 año  

  • 15 meses  

  • 18 meses  

  • 2 años  

  • 2 años y medio  

  • 3 años  

  • Anualmente hasta los 21 años  

El pediatra de tu hijo podé sugerirte visitas más frecuentes, y siempre podés concertar una cita en cualquier momento si te procupá la salud o el bienestar de tu pequeño.  

  

  

¿A qué edad terminan las visitas de control para niños?  

La última visita del niño sano será cuando tu hijo tenga 21 años.   

   

   

¿Son necesarias las visitas de control del niño?  

Sí. Aunque tu hijo esté sano, estas visitas ayudan a que el médico haga un seguimiento del desarrollo de tu pequeño y tome medidas preventivas, como la administración de vacunas, para mantenerlo sano. También son una gran oportunidad para preguntar a un experto médico cualquier duda que tengas sobre la crianza de tu hijo.   

  

 El resultado final  

   

El tiempo vuela, ¿verdad? Hace un momento estabas celebrando el primer cumpleaños de tu bebé, y ahora ya es el momento de la revisión del año y medio. Recordá que estas visitas son para tu beneficio y el de tu hijo. Son una gran oportunidad para ver cómo se está desarrollando tu pequeño y para obtener respuestas a cualquier pregunta que tengás.  

Tu hijo es único y nada puede sustituir el asesoramiento personalizado de un experto y la construcción de una relación con un proveedor de atención médica de confianza a lo largo del tiempo.   

   

La próxima visita rutinaria será dentro de seis meses, así que por qué no te adelantás y lees sobre la visita del niño sano de 2 años.  

 

Cómo escribimos este artículo  

   

La información de este artículo se basa en los consejos de expertos que se encuentran en fuentes médicas y gubernamentales de confianza, como la Academia Americana de Pediatría y el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos. A continuación podés encontrar una lista completa de las fuentes utilizadas para este artículo. El contenido de esta página no debe sustituir al asesoramiento médico profesional. Consultá siempre a los profesionales médicos para obtener un diagnóstico y un tratamiento completos.