4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40
1 2 3 4 5 6 7 8 9
1 2 3

Ha sido un largo camino, pero todavía tenés mucho que esperar en el octavo mes de embarazo. Al final de la semana 37, tu bebé está muy cerca de culminar su proceso.

Recordá que solamente un 5% de los bebés llega exactamente en la fecha de parto; mientras que la mayoría de las mujeres dan a luz entre la semana 38 y la 42. Esto quiere decir, que hacia el final del octavo mes de embarazo, podés dar a luz en cualquier momento.

Por supuesto, aunque podés dar a luz en este mes, también es posible que te falten algunas semanas para el nacimiento del bebé, así que aprovechá este tiempo para hacer tus preparativos.

Preparate para el parto

Preparate para la labor y mantenete alerta a los síntomas del parto, esta es la clave en este momento de tu embarazo. Sabrás que estás en trabajo de parto (a diferencia de las falsas contracciones conocidas como contracciones de Braxton Hicks), cuando las contracciones sean regulares y se produzcan a intervalos cada vez más cortos. Es posible, cuando comience el trabajo de parto, que sintás dolor de espalda, calambres o presión en la zona pélvica. En este momento podés romper fuentes; y podría aparecer una sangrado parecido a la menstruación.

No debés dejarte llevar por el pánico cuando advirtás estos signos del parto. Llamá a tu doctor, porque él estará en capacidad de aconsejarte cuánto tiempo debés esperar en casa y cuándo debés ir al hospital.

Síntomas comunes del embarazo en el octavo mes

Durante el octavo mes de embarazo es posible que experimentés algunos de los siguientes síntomas, pero alegrate, porque estás muy cerca del final. Los síntomas típicos durante este mes incluyen:

  • Movimientos torpes
  • Salidas súbitas de leche de tus senos
  • Contracciones de Braxton Hicks
  • Acidez
  • Indigestión
  • Incomodidad a causa del tamaño de la barriga
  • Respiración entrecortada
  • Fatiga
  • Problemas para dormir
  • Incontinencia urinaria
  • Sofocos o calorones
  • Cambios de humor
  • Picazón en la piel
  • Aumento de peso

Ajustate a tu cuerpo de embarazada

Estás haciendo un trabajo importante al proveer en tu vientre de un hogar seguro para el crecimiento de tu bebé; pero esto no significa que siempre te vas a sentir totalmente cómoda con la nueva forma de tu cuerpo.

Durante el Segundo Trimestre, disfrutá de adquirir ropa de maternidad cómoda y moderna, tanto en algunas tiendas locales como en internet.

Es posible que te preguntés cómo responder cuando te dan algún consejo, te hacen una pregunta o te comentan algo, tanto extraños como personas cercanas. Una buena estrategia es agradecerles y hacerles saber que pensarás acerca de lo que te dicen; y lo dejas hasta allí.

También podés haber escogido compartir las noticias de tu embarazo con tu jefe y tus compañeros de trabajo. Y podés haber comenzado tus planes de reposo materno. En el quinto mes de embarazo, vale la pena comenzar a planificar cómo vas a delegar tus responsabilidades en tus colegas, de manera que no te queden tareas demasiado pesadas o estresantes para el tercer trimestre.

Quinto mes de embarazo. Lista breve

  • Inscribite en las clases prenatales: Muchas clases prenatales comenzarán el próximo mes, o dentro de dos meses. De manera que anotarte ahora significa que asegurás la oportunidad de obtener toda la ayuda e información que necesités.
  • hablá con tu bebé: Tu bebé está aprendiendo a reconocer tu voz y puede escuchar mejor que antes. hacete el hábito de hablarle, cantarle o leerle a tu bebé todos los días.
  • Conocé los signos del trabajo de parto prematuro: Este es el momento para que estés pendiente de los signos del trabajo de parto. Contactá a tu doctor rápidamente, si creés que puedes estar en medio de un trabajo de parto prematuro.
  • Usá el impulso de tu energía: Durante el Segundo Trimestre, tu oleada de energía te da la oportunidad de hacer ejercicios, viajar, preparar tu hogar para el bebé y realizar cualquier otra cosa que te haga falta.
  • Comé bien: En este momento tu bebé está creciendo rápidamente; de manera que podés sentir un hambre exagerada. Pero éste no es el momento para aguantar hambre. En lugar de eso, continúa comiendo alimentos variados, saludables y nutritivos.
  • Ponete cómoda: Explorá otras maneras confortables de dormir. Escogé zapatos cómodos (especialmente si tus pies se hinchan), encontrá ropa de maternidad que le ofrezca a tu cuerpo - en pleno crecimiento -, suficiente espacio para moverse y respirar; y escogé sostenes de maternidad que soporten la forma cambiante de tus nuevos senos.